[Narra Jane]
Mi madre y su novio han pasado todo el día de mal humor conmigo, eran ya las 21:00 de la noche. Sally había salido y Frederick y mi madre también. Yo decidí quedarme en casa para no tener más problemas. Me metí al baño para ponerme el pijama, como estabamos en verano me puse unos pantalones cortos y un top suelto que eran mis mejores amigos en verano cuando esa temperatura preciosa no hacía más que joder. Cuando salí del baño, para mi sorpresa me encontré a Bill sentado en el borde de mi cama.
- ¿Qué coño haces tú aquí?¿Cómo cojones has entrado?.-le pregunté casi a gritos.-
- Vengo a explicártelo todo.-Me dijo con una voz muy relajada.-
- Pues ya estás tardando, cariño.
- Cuando me fui del parque, me quedé pensando...Te he metido en un lío ¿Verdad?.-me preguntó intentando darme lástima, pero mi enfado era superior a cualquier expresión de pena.-
- Mi madre si se ha enfadado bastante, se puso histérica...me dijo que cómo podía haberme acostado con un extraño, que era menor de edad y no me extraña que se pusiera así porque no llevo ni una semana en el país y ya me estoy metiendo en problemas. -dije llevándome las manos a la frente.-
- ¿Quieres saber la verdad?.-me preguntó muy humildemente y asentí con la cabeza.- Verás, esa noche, yo bebí de más e intenté provocarte, pero después la cosa se nos fue de las manos, ni tú ni yo pudimos controlarnos y digamos que pasó lo que pasó.
- Entonces...realmente pasó...
- Sí, y Jane.- dijo cogiéndome una mano.- Ahora me siento culpable porque todavía eres una cría y yo te doblo en edad.-
- ¿TIENES CUARENTA AÑOS?.- pregunté más que sorprendida.- BILL NO ME JODAS, QUE ERES UN CUARENTÓN...
- No, Jane, no tengo cuarenta años.- me contestó poniendo los ojos en blanco.-
- ¿Entonces cuantos tienes?
- Oye, he venido a explicarte lo que pasó anoche, no a contarte mi vida.- me cortó.-
- Bueno, pero quiero saber si me he acostado con una momia o no. Estoy en mi derecho. ¿Edad?
- 235.
- Venga, y yo soy gilipollas.
- Un poquito sí...
- Eres imposible.- y puse cara de asco.-
- El caso es que vengo a disculparme por lo que pasó ayer. Me siento culpable y quiero pedirte perdón por ello.
- Está bien.- dije dirigiéndome a otra parte de la habitación para no tener contacto visual directo con él porque me pone nerviosa mirar a una persona a los ojos durante más de 3 segundos.- Ya no importa, lo que pasó, pasado está, no te sientas culpable, porque no lo eres. -dije mirándole fijamente a los ojos a pesar de no quere hacerlo. -Yo también tengo la culpa, por provocarte o por lo que hice; que no tengo ni puta idea que es, por cierto...
- Jane.- Me dijo acercándose al sitio en el que yo estaba.- ¿Siempre te auto-atacas?
- ¿Auto-atacarme? La verdad es que tiendo a soltar muchas gilipolleces por la boca que no tienen sentido alguno y oye, bien entretenido que es. -Y él empezó a acercarse a mí, tanto que podía sentir su respiración.-
- Jane...¿qué harías tu sin lengua?- Me dijo acercando su cara más a la mía y cogiendo mi barbilla con suavemente.-
- Pues seguramente encontraría la manera de seguir hablando, porque créeme que si no hablo me puedo morir de aburrimiento. Además siempre me estoy quejando en voz alta porque libera tensión y al fin y al cabo es entreten...- me besó de manera inesperada y mi reacción más inmediata fue apartarme.- ¿Pero qué haces? .- le grité.-
- Me estabas mareando con tanta incontinencia verbal.-
- Con un simple "cállate" habría bastado, eh.
- Pero si lo estabas deseando...-dijo acercándose a mí otra vez.-
- Lo que estoy deseando es que te largues. Así que ¿Te puedo invitar a salir?
- Por supuesto que sí.-
- Sal de aquí por favor. Y cierra la puerta o la ventana, según por dónde quieras salir porque no sé por dónde mierda has entrado.
- Me encanta tu rebeldía. Te hace jodidamente sexy.- Me dijo mordiéndose el labio de abajo; el muy hijo de puta sabe que está más que atractivo haciendo eso.-
- Me encanta tu rebeldía.- le imité poniendo voz de niña pequeña.-
- Quiero que vengas a cenar conmigo esta noche.- Me preguntó cogiéndome por la cintura y acercándome a su cuerpo.-
-Y si voy a cenar contigo hoy...¿Me dejarás en paz y no volverás a aparecer?.-dije apartándome de él.-
- Si así lo quieres, así será. Pero esta noche vienes conmigo.
- Está bien. Pero después cumples tu parte.
- De acuerdo; a las 20:00 me paso por aquí. - me dijo dirigiéndose a la puerta.- Quiero que traigas a tu amiga, creo que mi hermano y ella podrían ser buenos amigos.
- Vale, vendrá conmigo. Y ahora lárgate.- le dije abriendo la puerta de la casa para que por fin se largara.-
- Hasta entonces, muñeca.- Me dio un fugaz beso en el cuello y se largó.-
Cerré la puerta de un portazo y me dirigí al baño a lavarme el cuello. La prepotencia de Bill me enferma de una manera que no puedo ni si quiera describir. Voy a ir con él a esa puta cena y espero que después desaparezca de mi vida porque lo único que me está dando es dolor de cabeza y problemas.
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- Jane Dunkel
- Soy Jane Dunkel; escribo novelas que no lee nadie y que tienen menos sentido que los perros bailando el chachachá, pero aún así me empeño en escribir todo lo que mi cabeza alberga.
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