Capítulo 9 - Una visita inesperada.

[Narra Jane]
Mi madre y su novio han pasado todo el día de mal humor conmigo, eran ya las 21:00 de la noche. Sally había salido y Frederick y mi madre también. Yo decidí quedarme en casa para no tener más problemas. Me metí al baño para ponerme el pijama, como estabamos en verano me puse unos pantalones cortos y un top suelto que eran mis mejores amigos en verano cuando esa temperatura preciosa no hacía más que joder. Cuando salí del baño, para mi sorpresa me encontré a Bill sentado en el borde de mi cama.
- ¿Qué coño haces tú aquí?¿Cómo cojones has entrado?.-le pregunté casi a gritos.-
- Vengo a explicártelo todo.-Me dijo con una voz muy relajada.-
- Pues ya estás tardando, cariño.
- Cuando me fui del parque, me quedé pensando...Te he metido en un lío ¿Verdad?.-me preguntó intentando darme lástima, pero mi enfado era superior a cualquier expresión de pena.-
- Mi madre si se ha enfadado bastante, se puso histérica...me dijo que cómo podía haberme acostado con un extraño, que era menor de edad y no me extraña que se pusiera así porque no llevo ni una semana en el país y ya me estoy metiendo en problemas. -dije llevándome las manos a la frente.-
- ¿Quieres saber la verdad?.-me preguntó muy humildemente y asentí con la cabeza.- Verás, esa noche, yo bebí de más e intenté provocarte, pero después la cosa se nos fue de las manos, ni tú ni yo pudimos controlarnos y digamos que pasó lo que pasó.
- Entonces...realmente pasó...
- Sí, y Jane.- dijo cogiéndome una mano.- Ahora me siento culpable porque todavía eres una cría y yo te doblo en edad.-
- ¿TIENES CUARENTA AÑOS?.- pregunté más que sorprendida.- BILL NO ME JODAS, QUE ERES UN CUARENTÓN...
- No, Jane, no tengo cuarenta años.- me contestó poniendo los ojos en blanco.-
- ¿Entonces cuantos tienes?
- Oye, he venido a explicarte lo que pasó anoche, no a contarte mi vida.- me cortó.-
- Bueno, pero quiero saber si me he acostado con una momia o no. Estoy en mi derecho. ¿Edad?
- 235.
- Venga, y yo soy gilipollas.
- Un poquito sí...
- Eres imposible.- y puse cara de asco.-
- El caso es que vengo a disculparme por lo que pasó ayer. Me siento culpable y quiero pedirte perdón por ello.
- Está bien.- dije dirigiéndome a otra parte de la habitación para no tener contacto visual directo con él porque me pone nerviosa mirar a una persona a los ojos durante más de 3 segundos.- Ya no importa, lo que pasó, pasado está, no te sientas culpable, porque no lo eres. -dije mirándole fijamente a los ojos a pesar de no quere hacerlo. -Yo también tengo la culpa, por provocarte o por lo que hice; que no tengo ni puta idea que es, por cierto...
- Jane.- Me dijo acercándose al sitio en el que yo estaba.- ¿Siempre te auto-atacas?
- ¿Auto-atacarme? La verdad es que tiendo a soltar muchas gilipolleces por la boca que no tienen sentido alguno y oye, bien entretenido que es. -Y él empezó a acercarse a mí, tanto que podía sentir su respiración.-
- Jane...¿qué harías tu sin lengua?- Me dijo acercando su cara más a la mía y cogiendo mi barbilla con suavemente.-
- Pues seguramente encontraría la manera de seguir hablando, porque créeme que si no hablo me puedo morir de aburrimiento. Además siempre me estoy quejando en voz alta porque libera tensión y al fin y al cabo es entreten...- me besó de manera inesperada y mi reacción más inmediata fue apartarme.- ¿Pero qué haces? .- le grité.-
- Me estabas mareando con tanta incontinencia verbal.-
- Con un simple "cállate" habría bastado, eh.
- Pero si lo estabas deseando...-dijo acercándose a mí otra vez.-
- Lo que estoy deseando es que te largues. Así que ¿Te puedo invitar a salir?
- Por supuesto que sí.- 
- Sal de aquí por favor. Y cierra la puerta o la ventana, según por dónde quieras salir porque no sé por dónde mierda has entrado.
- Me encanta tu rebeldía. Te hace jodidamente sexy.- Me dijo mordiéndose el labio de abajo; el muy hijo de puta sabe que está más que atractivo haciendo eso.- 
- Me encanta tu rebeldía.- le imité poniendo voz de niña pequeña.-
- Quiero que vengas a cenar conmigo esta noche.- Me preguntó cogiéndome por la cintura y acercándome a su cuerpo.-
-Y si voy a cenar contigo hoy...¿Me dejarás en paz y no volverás a aparecer?.-dije apartándome de él.-
- Si así lo quieres, así será. Pero esta noche vienes conmigo.
- Está bien. Pero después cumples tu parte.
- De acuerdo; a las 20:00 me paso por aquí. - me dijo dirigiéndose a la puerta.- Quiero que traigas a tu amiga, creo que mi hermano y ella podrían ser buenos amigos.
- Vale, vendrá conmigo. Y ahora lárgate.- le dije abriendo la puerta de la casa para que por fin se largara.-
- Hasta entonces, muñeca.- Me dio un fugaz beso en el cuello y se largó.-
Cerré la puerta de un portazo y me dirigí al baño a lavarme el cuello. La prepotencia de Bill me enferma de una manera que no puedo ni si quiera describir. Voy a ir con él a esa puta cena y espero que después desaparezca de mi vida porque lo único que me está dando es dolor de cabeza y problemas.

Capítulo 8 - Cuéntame la verdad.

[Narra Jane]
Creo que lo que me dijo Bill de haberme emborrachado es verdad, de lo contrario nada explica mi resaca de ésta mañana. Lo que realmente dudo es sí me he acostado con él. Estoy muy confusa porque no consigo acordarme de nada.

- ¡Jane! ¡Pasa inmediatamente a casa!-me gritó mi madre desde la otra acera.-
- ¡Mierda!-susurré dirigiéndome a mi casa. Pasé y mi madre cerró la puerta con un sonoro portazo.-
Sally estaba a su lado y se fue a su habitación sin decir nada, mientras que en el salón quedaba yo sola con mi madre y Frederick.
- Jane,¿Lo que dijo ese chico era verdad?.-preguntó mi madre en tono muy frío.-
-Yo...-en ese momento un flashback me vino a la mente.-

*Flashback*
Bill me abrió la puerta trasera y entré; él entró después, cerrando la puerta.
- Un bonito coche.-Dije.-
- Hay otras cosas más bonitas por aquí.-Dijo él acercándose a mis labios y juntándolos. Me empezó a besar salvajemente. Yo me senté sobre su regazo y puse mis manos sobre su nuca.-
- ¿Esto era lo que querías, Bill? -mientras le hablaba, le fui quitando la camiseta y la tiré en el suelo del coche.-
- Tú también lo querías.-me volvió a besar y me quitó el vestido.-
*Fin del flashback*

- ¿Tú qué? ¡Jane contéstame de una vez!-me gritó mi madre desesperada.-
- ¡Sí joder!-le contesté de mala gana.-
- Vale,vale.-dijo intentando calmarse de lo histérica que estaba.- Pero dime una cosa...¿Utilizaste protección?-Me quedé pensando...La verdad es que no me acuerdo, pero le voy a decir que sí para que no se arme otro lío.-
- Sí lo usé.-dije bajando la cabeza.-
- ¿Pero en qué mierda estabas pensando Jane? ¡Eres menor de edad y encima no lo conoces de nada!-me volvió a gritar.-
- Sí, sí, lo siento...-dije bajando la cabeza.-
- ¿Qué lo sientes? Eso no me sirve de nada. Mira, ya no quiero saber nada más...lárgate de aquí.-dijo mi madre señalando las escaleras.-
Me fui del salón hacia mi habitación. Dentro de la habitación estaba Sally.
- Lo has oído, ¿verdad? -pregunté y ella asintió con la cabeza.-
- Pero...¿Realmente te acostaste con él?-preguntó preocupada.-
- No lo sé Sally, no me acuerdo de nada joder. Necesito hablar con él y que me lo diga todo...
- Pero Jane,¿estás segura de que no te violó?
- No...no lo sé, no me acuerdo de nada. Me voy a dormir un rato, me duele la cabeza...luego hablamos.-me dí la vuelta y me encerré en mi habitación. Necesitaba pensar, estar a solas. El flaskblack que tuve mientras mi madre me echaba la bronca daba a entender que yo lo provoqué a él para que mantuviéramos relaciones; pero igualmente estoy confundida.

[Narra Bill]
Me imagino el lío en el que he metido a Jane, pero ahora no sé que más hacer con ella. De momento ya tengo todo lo que quería, excepto matarla. No puedo, por más vueltas que le doy al asunto más se me quitan las ganas de hacerle daño. Por mí mismo no puedo solucionar este problema así que no me queda más remedio que pedirle ayuda a Tom.
[.......]
Llegué a mi casa y ahí me encontré a Tom y a Connor. Ese tío era la última persona a la quería ver en el día de hoy.
- Tom, tenemos que hablar.-dije mirando a Connor con cara de asco.-
- ¿Jane?-me preguntó Connor.- Y hola, yo también me alegro de verte.
- No te metas dónde no te llaman ¿quieres?-le contesté lo más borde que pude.-
- Tranquilito Bill, que no pasa nada.-me dijo Tom con ese tono chulo que le caracteriza.- A ver si adivino ¿No sabes cómo matarla?
- Pues...sí.-admití tragándome mi orgullo.-
- ¿Te gustó la noche que pasaste con ella? -preguntó Connor y yo alcé una ceja.- Lo suponía. Pues mira, te voy a dar un consejo, ve y explícale todo bien y hazte su amigo, pasa mucho tiempo con ella y después de eso caerá a tus pies y cuando menos se lo espere, ¡zas! y adiós.
- Eso suena bien. Yo que tú lo haría.-me dijo Tom.-Te has cruzado con una chica que no se encuentra todos los días. Esa rebeldía hace a una mujer mucho más atractiva. ¿No es así Connor?
- Desde luego.- Contestó él.- Juega bien tus cartas Bill.
- Tienes razón.-suspiré.- ¿Y vosotros dos?¿No vais a hacer nada?
- Sí.-me contestó Tom.- Me interesa la amiga de tu víctima.-dijo moviendo su piercing del labio.-
- Se me ha ocurrido algo para que tengas mejor acceso a ella y que confíe en tí.-dije sonriendo con complicidad.-
- Bueno, yo me largo. Voy a picar algo.-Dijo Connor dirigiéndose a la puerta.-Piénsalo Bill.- y desapareció.-
- Vale, te cuento: yo voy le explico bien las cosas a Jane, me gano su confianza y le digo que quedemos tú, Sally, ella y yo. No se negará y tú puedes hacer lo mismo que hice yo con ella.-
- ¿Drogarla? No creo que me haga falta.-dijo.- Vamos, ve, no pierdas más el tiempo, que ya tengo apetito por esa tal Sally.

Capítulo 7 - No puedo hacerlo, Jane.

[Narra Bill]
¿Por qué no podía? ¿Por qué no era capaz de matarla? Por una parte tengo ganas de probar su sangre, pero por otra siento la necesidad de protegerla...Cuando despierte ¿qué le digo? Después de esto me odiará, por haberla drogado y por todo lo que pasó esta noche. Mi plan era acabar con ella. Pero soy incapaz de hacerlo.

[Narra Jane]
Acaba de sonar el despertador, son las 9 de la mañana. Me he levantado con muchísimo dolor de cabeza y no me acuerdo absolutamente de nada, solo de pequeños detalles. Bajé las escaleras con intención de ir a desayunar.
- ¡Jane! ¿A qué hora llegaste anoche? ¡Estabamos preocupados por ti! - me gritó mi madre.-
- Jane, nos tenías que haber avisado.-me dijo Frederick.-
- No me acuerdo de lo que paso ayer ¿Vale? Ni siquiera sé cómo llegué a casa...¿Dónde está Sally?
- Salió a dar una vuelta con Stella.
- Joder.-me dí la vuelta y me fui a mi habitación.-
Me duché y me arreglé. Tengo que salir a buscar a Bill. De lo único que me acuerdo es que estuve con él anoche. Necesito que me lo explique todo.

[Narra Bill]
- Buenos días Bill - dijo mi hermano de mala gana.- ¿Qué tal tu noche?
- Perfecta, todo salió como lo planeado.-sonreí victorioso.-
- ¿Y la mataste? ¿O no fuiste capaz? .- dijo entre risas.-
- No, no la maté. Todavía no quiero hacerlo, disfruté mucho anoche con ella y quiero aprovechar un poco más.
- Vaya, vaya ¿Desde cuándo te dejas ablandar por una humana?

- No es ablandar. Solo que con todo lo que me dio ayer, ¿por qué no prolongarlo?
- Si eso es lo que quieres, hermanito...
- Sí. Por eso quiero alargar el asunto, pero ahora mismo se tiene que estar preguntando que pasó anoche y voy a ir a explicarle unas cuantas mentiras.-reí por lo bajo.-
- No metas la pata Bill, es la primera vez que algo te sale bien...no lo jodas en el último momento.-
- Cállate imbécil y gracias por tu ayuda..-dije irónicamente, abrí la puerta y me fui.-

[......]
Fui al sitio donde me choqué con Jane la primera vez. Me inventaré alguna historia para que me crea y a lo mejor se pone interesante la cosa. De repente en ese momento la vi, estaba en un parque en frente de su casa. Me acerqué a ella sin gesticular palabra, quería que ella me hablara primero.
- ¿Qué pasó anoche, Bill? .- preguntó molesta.-
- ¿No te acuerdas?.-me acerqué a ella.- ¿Cómo se te puede haber olvidado?- le susurré cogiéndola de la barbilla.-
- ¡Dime la verdad y déjate de preguntas!- me gritó furiosa.-
En ese momento una mujer se asomó a la puerta, por los rasgos de su cara, supongo que sería su madre. Bien, la fiesta se empieza a animar.
- ¡Contesta joder!- ahora sí que me está empezando a hartar.- ¿Qué pasó?
- Pasó que te emborrachaste como nunca antes en tu vida y me fuiste a buscar.- dije acercándome cada vez más a ella.-
- Me ayudas bastante.-dijo irónicamente
- ¡Te acostaste conmigo! ¿Te refresca eso la memoria?- le grité. Por tanto todos los de alrededor se han enterado.-
- ¿Qué? No...no puede ser...

- Sí, sí puede ser. Que no te acuerdes ya es otro tema.
- Joder...¿pero cómo ha pasado?.- dijo llevándose ambas manos a la cabeza.-
- Verás; cuando dos personas se atraen...
- Sé perfectamente cómo pasó.- me interrumpió.-
- Entonces ¿Para qué preguntas si ya lo sabes?- intenté sacarla de sus casillas un poco.-
- Mira, déjame en paz.
- Cómo quieres nena; pero luego no me vengas a buscar para que te dé lo que te dí ayer y tanto disfrutaste.- le dije dándole un beso en la mejilla; siempre al tanto de que su madre lo viera todo.-
Jane no articuló palabra alguna, simplemente se quedó estática en el sitio. Me encanta esta mujer, su carácter me excita de sobremanera.
Ahora me imagino los problemas que tendrás con tu madre; pero lo que está claro es que vendrás a buscarme, porque yo mismo me encargaré de que no puedas vivir sin mí, Jane.