Me llamo Jane, Jane Dunkel. Tengo 17 años. Nací el 10 de Julio de 1994 en Madrid (España). Ahora mismo estoy viviendo en Madrid capital, pero antes vivía en un pueblo cercano a Madrid. Me describiré un poco a mi misma; tengo el pelo de color morado, pero mi autentico color es el castaño, siempre llevo el pelo arreglado, no me gusta llevarlo hecho una mierda. Tengo los ojos verdosos amarronados, es algo extraño, soy alta, creo, mido 1’76 metros y también tengo un piercing en la nariz y por último un tatuaje en la muñeca que son unas notas musicales.
- ¡Jane, date prisa, llegaremos tarde! -Decía mi madre mientras ella cogía el frasco de perfume y me lo empezaba a rociar por todo el cuerpo.-
- Para mamá, para. Voy a parecer una mofeta que huele a perfume de rosas. -Decía mientras tosía por el olor tan fuerte.-
Ariadna Dunkel, así se llama mi madre. Y mi padrastro; Frederic Rumsfeld, un importante empresario americano. A mi Frederic no me caía demasiado bien, pero si a mi madre le hacía feliz yo no iba a intervenir en su relación, yo solo quiero ver a mi madre feliz, así que intentaba ser ‘agradable’.
- Mamá yo no quiero ir a esa estúpida cena con el estúpido de Frederic. –Me quejé cruzándome de brazos sentándome en el sillón.-
- Hija sé que Frederic no te cae bien, pero por favor, intenta ser lo más agradable esta noche. Además yo no sé qué le ves de malo a Frederic, él te quiere, Jane. –Dijo mi madre mirándome.-
- Pero a mí ese tipo no me gusta para ti mamá, y lo sabes.
Mi madre suspiró y se sentó a mi lado.
- Hazlo por mí por favor, hoy tienes que ser todo lo agradable que puedas ser, ¿lo harás por tu madre? –Dijo ella poniendo ojos de cachorrito abandonado.-
- Ogh, vaaaale. Pero me debes una eh mamá, se supone que hoy había quedado con Sally en su casa.
- Cuando esto termine te dejaré quedarte en la casa de Sally todo lo que quieras. –Sonrió mi madre levantándose del sillón, cogiendo su chaqueta y su bolso y saliendo por la puerta. Yo la seguí.-
Sally Sparks, así se llama. Tiene mi misma edad, 17 años. Nació el día 13 de Septiembre de 1994 en Brighton (Inglaterra), pero se mudó a España con su madre hará ya unos catorce años cuando ella tenía 3 o 4 años. Ella era una de mis mejores amigas, me llevaba bastante bien con ella.
En fin, yo no quería ir a cenar con mi padrastro, pero no me quedaba otra.
- ¡Jane, date prisa, llegaremos tarde! -Decía mi madre mientras ella cogía el frasco de perfume y me lo empezaba a rociar por todo el cuerpo.-
- Para mamá, para. Voy a parecer una mofeta que huele a perfume de rosas. -Decía mientras tosía por el olor tan fuerte.-
Ariadna Dunkel, así se llama mi madre. Y mi padrastro; Frederic Rumsfeld, un importante empresario americano. A mi Frederic no me caía demasiado bien, pero si a mi madre le hacía feliz yo no iba a intervenir en su relación, yo solo quiero ver a mi madre feliz, así que intentaba ser ‘agradable’.
- Mamá yo no quiero ir a esa estúpida cena con el estúpido de Frederic. –Me quejé cruzándome de brazos sentándome en el sillón.-
- Hija sé que Frederic no te cae bien, pero por favor, intenta ser lo más agradable esta noche. Además yo no sé qué le ves de malo a Frederic, él te quiere, Jane. –Dijo mi madre mirándome.-
- Pero a mí ese tipo no me gusta para ti mamá, y lo sabes.
Mi madre suspiró y se sentó a mi lado.
- Hazlo por mí por favor, hoy tienes que ser todo lo agradable que puedas ser, ¿lo harás por tu madre? –Dijo ella poniendo ojos de cachorrito abandonado.-
- Ogh, vaaaale. Pero me debes una eh mamá, se supone que hoy había quedado con Sally en su casa.
- Cuando esto termine te dejaré quedarte en la casa de Sally todo lo que quieras. –Sonrió mi madre levantándose del sillón, cogiendo su chaqueta y su bolso y saliendo por la puerta. Yo la seguí.-
Sally Sparks, así se llama. Tiene mi misma edad, 17 años. Nació el día 13 de Septiembre de 1994 en Brighton (Inglaterra), pero se mudó a España con su madre hará ya unos catorce años cuando ella tenía 3 o 4 años. Ella era una de mis mejores amigas, me llevaba bastante bien con ella.
En fin, yo no quería ir a cenar con mi padrastro, pero no me quedaba otra.

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