Capítulo 1 - Una cena complicada.

[Narra Jane.]
Mientras mi madre conducía yo puse un CD del grupo que más me gustaba en este mundo; Green Day.
- Mamá, ¿por qué ahora a Frederic le dio por cenar en "familia"? 
- ¿Tanto te cuesta aceptar que Frederic quiere pasar tiempo con nosotras? Es normal que quiera hacer este tipo de cosas. Pasa mucho tiempo fuera y solo puede vernos cuando tiene tiempo libre que es bien poco. 
Yo no la contesté, me quedé en silencio y ambas fuimos calladas durante todo el camino. Después de seis minutos, llegamos al restaurante. Era un restaurante aparentemente grande y caro, y, evidentemente era para gente que tenía mucho dinero. 
Fuimos hacia la entrada y había un portero que vigilaba quién entraba y quién salía.
- ¿Tienen reserva en el restaurante? -Preguntó el portero, serio y firme.-
- Sí, tenemos una cena con el señor Frederic Rumsfeld.

- Bien, el señor Rumsfeld las está esperando dentro, por favor; pasen. –Dijo el portero dándonos paso para entrar.-
Mi madre y yo nos dirigimos hacia el interior del lujoso restaurante, y ahí vimos a Frederick, sentado en la silla, con sus brazos apoyados en la mesa y apoyando su cabeza sobre sus manos, con una gran expresión de aburrimiento en su rostro.
- Hola amor. –Saludó mi madre a Frederick apareciendo detrás de él, sonriendo, posando su mano sobre el hombre de Frederick, haciendo que éste se volteara a verla para luego levantarse, cambiando la expresión que tenía de aburrido a una sonrisa.-
- Hola cariño. –Respondió Frederick posando sus labios sobre los de mi madre, dejando en ellos un corto pero cariñoso beso.- Hola Jane. –Dijo sonriéndome.-
- Hey. –Contesté con un tono algo frio.-
Cada uno nos sentamos en las sillas y cogimos cada uno una carta para ver que queríamos pedir para comer. Luego de un rato que ya sabíamos que queríamos vino el camarero a tomar nota, retirándose cuando acabamos de pedirlo.
- Freddy… -Dijo mi madre llamando a Frederick, poniendo una voz de niña pequeña.-
- ¿Sí cariño mío? –Contestó el muy idiota sonriéndola.-
- Oh joder, terminaré vomitando la comida, y eso que aún no empezamos a comer. –Pensé yo para mis adentros.-
- ¿Qué es eso tan importante que querías decir? –Preguntó mi madre a Frederick.-
- Pues… Cuando nos traigan la comida te lo diré, ¿vale amor? –Sonrió él.-
- Vale amorcito. –Sonrió ella.-
Vomitaría, sí, vomitaría al ver tales escenas ante mí. No soportaba ver a mi madre y a su novio en plan romántico, me ponía mala.
Después de unos minutos eternos, por fin trajeron la condenada comida a la mesa y, como es evidente, empezamos a comer.
- Freddy, ya estamos comiendo, cuéntamelo por favor. –Insistió mi madre llevándose un trozo de comida a la boca.-
- Está bien cariño. –Dijo Frederick dejando el tenedor sobre su plato.- Pues verás… la empresa me obliga de nuevo a viajar, durante un larguísimo tiempo a otro país. –Dijo Frederick mientras a mi madre se le veía su tristeza asomarse en sus ojos al oírlo.- Pero… está vez no iré solo, voy a ir acompañado…
- ¿¡Qué?! ¿De quién se supone que vas a ir tú acompañado? –Preguntó mi madre empezando a ponerse nerviosa.-
- Pues de dos mujeres muy guapas, y las cuales sois vosotras dos. –Sonrió ampliamente mientras yo casi me ahogo con la comida al escucharlo.-
- ¿Contigo, nosotras? ¡Oh Dios mío, Frederick! Pero… ¿a dónde? –Preguntó curiosa.-
- A Hamburgo, en Alemania, dentro de dos días. –Contestó él.-
- ¡Pues claro que vamos! –Aceptó mi madre finalmente sin pensar en si yo quería ir o no.-
- Pues yo no pienso ir a Hamburgo, si quieres ir, vete tú solita con tu gran amor. –Dije mirando a mi madre a los ojos desafiante.-

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