- ¿Cómo que no quieres ir? –Preguntó mi madre mirándome.-
- Como que no quiero ir. –Contesté en tono frío y mi madre suspiró mirando a Frederick y siguió comiendo lo que le quedaba en el plato.-
Durante toda la cena hubo un silencio incomodo, los tres terminamos de comer y Frederick pidió la cuenta para ya largarnos de aquel horrible lugar.
- ¿Frederick viniste en coche, verdad? –Le preguntó mi madre mirándole.-
- No, en realidad vine andando.
- ¿Quieres venir conmigo a mi casa? Podrías dormir conmigo.
- Claro que sí. –Sonrió él.-
- Genial. –Pensé subiendo al asiento trasero del coche.-
Los tres fuimos sumamente callados durante el trayecto a casa, ya ni la música de la radio se escuchaba ya que mi madre la había quitado.
Cuando llegamos por fin a la casa, yo me fui directa a mi habitación y cogí mi móvil para enviarle un mensaje a Sally. “Ven mañana a mi casa a las 10:30 de la mañana por favor. <3” Envié. “Por supuesto, ahí estaré. :) Buenas noches. <3” Me respondió ella y dejé el móvil sobre la mesilla y me fui a poner el pijama para irme a dormir. No tenía mucho sueño, pero cerré los ojos hasta que el sueño me pudo.
A la mañana siguiente me levanté sobre las 09:00 de la mañana y fui a tomar una ducha de agua fría para despejarme. Luego de ducharme me vestí y fui a hacerme el desayuno. A las diez y media, justo como la dije, Sally vino a mi casa.
- Buenos días Sally. –Sonreí invitándola a pasar, cerrando después la puerta.-
- Buen día Jane. –Sonrió ella.-
- Ven, vámonos a mi habitación, que te quiero contar una cosa. –Dije subiendo las escaleras con ella.-
- Bien, dime. –Dijo sentándose en la cama.-
- Frederick y mi madre pretenden que yo vaya con ellos a Alemania.
- ¿A Alemania? Bualá. ¿Vas a ir?
- Ese es el caso, que yo no quiero ir. Me niego.
- ¿Pero por qué no? –Preguntó ella.-
- Porque… no sé, no me apetece ir con ellos a… -De repente en la cara se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja.-
- ¿Tuviste una idea verdad? Verás… -Dijo con un tono de preocupación, y yo seguía sin quitar mi sonrisa de oreja a oreja.-
- Ven conmigo. ¡Corre! –Dije cogiéndola de la mano echando a correr hasta el salón en donde estaban Frederick y mi madre.- ¡MAMÁ, FREDERICK! –Grité abriendo la puerta del salón de golpe.-
- Ay Jane no grites, que molesta eres cuando gritas. ¿Qué quieres? –Preguntó mi madre molesta mirándome mal.-
- He cambiado de opinión, ¡quiero ir a Alemania con vosotros! –Dije sonriendo.- ¡Pero con una condición! Sally vendrá con nosotros.
- Como que no quiero ir. –Contesté en tono frío y mi madre suspiró mirando a Frederick y siguió comiendo lo que le quedaba en el plato.-
Durante toda la cena hubo un silencio incomodo, los tres terminamos de comer y Frederick pidió la cuenta para ya largarnos de aquel horrible lugar.
- ¿Frederick viniste en coche, verdad? –Le preguntó mi madre mirándole.-
- No, en realidad vine andando.
- ¿Quieres venir conmigo a mi casa? Podrías dormir conmigo.
- Claro que sí. –Sonrió él.-
- Genial. –Pensé subiendo al asiento trasero del coche.-
Los tres fuimos sumamente callados durante el trayecto a casa, ya ni la música de la radio se escuchaba ya que mi madre la había quitado.
Cuando llegamos por fin a la casa, yo me fui directa a mi habitación y cogí mi móvil para enviarle un mensaje a Sally. “Ven mañana a mi casa a las 10:30 de la mañana por favor. <3” Envié. “Por supuesto, ahí estaré. :) Buenas noches. <3” Me respondió ella y dejé el móvil sobre la mesilla y me fui a poner el pijama para irme a dormir. No tenía mucho sueño, pero cerré los ojos hasta que el sueño me pudo.
A la mañana siguiente me levanté sobre las 09:00 de la mañana y fui a tomar una ducha de agua fría para despejarme. Luego de ducharme me vestí y fui a hacerme el desayuno. A las diez y media, justo como la dije, Sally vino a mi casa.
- Buenos días Sally. –Sonreí invitándola a pasar, cerrando después la puerta.-
- Buen día Jane. –Sonrió ella.-
- Ven, vámonos a mi habitación, que te quiero contar una cosa. –Dije subiendo las escaleras con ella.-
- Bien, dime. –Dijo sentándose en la cama.-
- Frederick y mi madre pretenden que yo vaya con ellos a Alemania.
- ¿A Alemania? Bualá. ¿Vas a ir?
- Ese es el caso, que yo no quiero ir. Me niego.
- ¿Pero por qué no? –Preguntó ella.-
- Porque… no sé, no me apetece ir con ellos a… -De repente en la cara se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja.-
- ¿Tuviste una idea verdad? Verás… -Dijo con un tono de preocupación, y yo seguía sin quitar mi sonrisa de oreja a oreja.-
- Ven conmigo. ¡Corre! –Dije cogiéndola de la mano echando a correr hasta el salón en donde estaban Frederick y mi madre.- ¡MAMÁ, FREDERICK! –Grité abriendo la puerta del salón de golpe.-
- Ay Jane no grites, que molesta eres cuando gritas. ¿Qué quieres? –Preguntó mi madre molesta mirándome mal.-
- He cambiado de opinión, ¡quiero ir a Alemania con vosotros! –Dije sonriendo.- ¡Pero con una condición! Sally vendrá con nosotros.

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